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Tres finalistas construirán prototipos que definirán Concurso Térium Caracas

El concurso ha entrado a la segunda fase, en los talleres de Maploca, donde las propuestas deberán fabricarse con los ajustes recomendados por el jurado.

A finales de abril se anunció la apertura del Concurso Térium Caracas. Ideas Construibles, el cual fue creado por el arquitecto Rodrigo Marín Briceño, quien es profesor en la FAU-UCV.

El concurso fue ideado en el contexto de escasez y aumento del precio de la gasolina en Venezuela en medio de la restricciones de la cuarentena por Covid-19, que ha generado problemas de movilidad y ha llevado a algunos a trasladarse en bicicleta.

Las bicicletas cuentan, por lo menos en Caracas, con ciclovías que son una morisqueta, pues constituyen tramos breves e inconexos, teniendo los ciclistas que abrirse paso a la fuerza sobre el asfalto.

El otro problema es la falta de estacionamientos para bicicletas. Este es el artefacto que ha motivado la definición del concurso Térium Caracas, pero enclavado dentro de la Ciudad Universitaria.

En la introducción a las bases del concurso se indica: “queremos promover la idea e un concurso que busque en la ciudadanía, una posible solución para resolver esta carencia bajo las premisas de la funcionalidad, sostenibilidad, respeto a la accesibilidad y resguardo del patrimonio”.

Propuesta del equipo SAR.
El veredicto

Sobre un total de veintiocho equipos inscritos, se recibieron dieciséis propuestas, de las cuales solo catorce resultaron ser elegibles. De éstas fueron seleccionadas tres finalistas.

El jurado, conformado por los arquitectos Nathalie Naranjo, Bèla Kunckel, Franco Micucci, José Alejandro Santana, Ariadna Santacruz, Ana María Marín, José Humberto Gómez, el ingeniero Angel Esqueda y el diseñador industrial Ignacio Urbina Polo, anotó en su veredicto: “Se aprecia un conjunto regular, con buenos planteamientos con potencial de desarrollo. Sin embargo, presentaron en esta etapa deficiencias en la comprensión de la escala del objeto, así como de la naturaleza de los materiales y una representación insuficiente a nivel de detalle. Una carencia común es el desconocimiento de los procesos constructivos, tiempos de ejecución y costos asociados reales de las ideas enviadas.

Se valora el empuje e iniciativa de aquellos que participaron, aún en medio de las dificultades que atravesamos actualmente, por lo que la actitud frente a la evaluación de este ejercicio ha sido la de identificar las fortalezas presentes en la muestra y apoyar su desarrollo”.

El jurado recomendó en todos los casos estudiar alternativas de acabado/protección del material diferentes al de pinturas (esmalte, electroestática) que son poco duraderas frente al uso intensivo que supone todo espacio público. En este sentido se invita a estudiar la técnica de galvanizado y a contemplar materiales como el acero inoxidable.

Propuesta del equipo OP.021
¿Qué presentaron los finalistas?

SAR: Se trata de una pieza sencilla, de tipo aislado, que por su escala y mecanismo parece ser de fácil instalación y/o remoción, es fácilmente replicable y ofrece una solución eficiente con pocos elementos, lo que anticipa un terreno favorable para su financiamiento y ejecución. Se recomienda revisar el sistema de anclaje que parece poco duradero, y reformular su estrategia de intervención en el lugar que plantea una excesiva pavimentación de los jardines al incluir vías de concreto para la bicicleta.

OP.021: Se trata de una propuesta que plantea una lógica sistémica, con elementos que proporcionan diferentes usos como banco e iluminación, además del amarre a la bicicleta. Como conjunto resulta excesiva e invasiva, pero destaca dentro
de su sencillez y factibilidad el ingenio aplicado en la descomposición del “poste” para generar el amarre. Se recomienda revisar las secciones de los elementos, la
estabilidad de la bicicleta y el sentido de las variaciones que puede admitir el objeto dentro de su tipo.

Mecha: Es una pieza absolutamente elemental, que se distingue por su inspiración orgánica y valor plástico en la construcción de un paisaje artificial, a la vez que resuelve de manera eficiente su función, es reconocible en la distancia, de sencilla fabricación e instalación. Se recomienda evaluar el sistema de anclaje/fundación y rigidización del par, ya que parece frágil ante esfuerzos laterales.

Propuesta del equipo Mecha.
Segunda fase: la construcción

El arquitecto Rodrigo Marín Briceño, eje articulador de esta iniciativa, nos dice: “Ya nos encontramos de lleno en la fase 2 del concurso, y como parte del proceso, los tres equipos finalistas están reformulando sus propuestas iniciales, para poder construir como prototipo una versión mejorada de sus diseños. En esta fase del concurso ya no tenemos anonimato, por lo que es del conocimiento público los nombres de los finalistas”.

El material audiovisual que ha acompañado el concurso ha sido producido por el colectivo de arquitectura Genus, conformado por los arquitectos Madelaine Mendoza, Argenis Suárez, Airan Cadavid, David Urbaneja y los estudiantes Ariana Moreno, Rodrigo Méndez y Carlos Arellano.

El equipo Mecha ha llamado su propuesta “Manglar”.

Los nombres de los finalistas del concurso Térium Caracas son:

  • SAR: Samantha Rodríguez (Arquitecta, FAU, UCV 2020).
  • Equipo OP.021: Manuel Perdigón (Arquitecto, FAU, UCV 2019) y Julia Sanz (Estudiante de Medicina, UCV).
  • Equipo Mecha: Robinson Moreno (Diseñador gráfico y Carpintero) y Rodrigo Cordero (Escultor).

Luego de que los finalistas actualicen sus propuestas, iniciará la fase de construcción del prototipo en los talleres de Maploca, patrocinante del concurso. “Esta logística está prevista, si todo marcha como planificado, para la tercera y cuarta semanas de julio”, señala Marín Briceño. “Esperamos poder tener ya un proyecto ganador para la primera semana de agosto”.

Más info

@teriumcaracas_

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