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Asegura el diseñador Juan Carlos Viso: La necesidad es buen catalizador

Diseñador industrial del Instituto de Diseño Caracas, luego hizo el Master in Design de la Domus Academy en Italia, donde acabó instalándose hace 22 años.

La diáspora es una realidad venezolana vigente en 2020, pero lo cierto es que siempre han habido profesionales que han buscado nuevos horizontes. Los que se fueron en los años noventa han sido la avanzada.

Entre ese talento destaca el diseñador industrial Juan Carlos Viso, graduado del Instituto de Diseño Caracas. Al culminar estudios en Caracas, tomó vuelo hacia Italia, tierra de sus ancestros, aterrizando en la maestría en diseño de la prestigiosa Domus Academy.

En 1999 trabajó en el Estudio Rodolfo Dordoni, donde obtuvo experiencia en proyectos de mobiliario, luminarias y objetos para el hogar para casas tan renombradas como Artemide, Minotti, Molteni & Co, Breil y D&G. Allí también adquirió experiencia en la creación de displays para mercadeo y empaques.

Entre 2004 y 2006 se asoció con Lorenzo Bustillos. Se presentaban como Juanco/Lorbus en sus trabajos que además de productos incluían gráfica e interiorismo.

Se ha proyectado desde 2001 como diseñador freelance y artista 3D, colaborando contínuamente con casas de moda y arquitectura como +ARCH, Studio Ortelli, VSM46, Armani, Missoni, Sergio Rossi y Piazza Sempione.

Es director creativo de Mavari, empresa asentada en Santa Cruz, California, la cual se enfoca en ropa innovadora y funcional. En la actualidad también es consultor de Armani Casa.

En la época de la Domus Academy.
En retrospectiva

Haciendo una retrospectiva de su carrera y experiencia adquirida con los años, ¿considera que la preparación obtenida en Venezuela estuvo a la altura de lo que vino después, o le correspondió hacer esfuerzos extra para nivelarse con respecto a la formación en la Domus Academy?

La Caracas me forjó a apuntar a la excelencia y dar el máximo en cada proyecto. Considero haber salido muy bien preparado en términos técnicos y manuales para dibujo, modelación de maquetas y prototipos.

Este compendio de herramientas ciertamente me prepararon a entrar en modo fluido al nivel de exigencias de la Academia Domus.

Quizás el aspecto que considero pudiese haber sido más sólido fue la parte “teórica”, me refiero a la historia del diseño y artes en general. Importante considerar que eran mediados de los 90, con internet apenas arrancando en Venezuela, lo cual hizo que las referencias proyectuales fueran bastante limitadas.

Hoy por hoy basta la curiosidad personal del alumno,  para ir en profundidad en la investigación online del tema sobre el cual se esté trabajando.

Botella y layout gráfico diseñados para marca de ron venezolano.

¿Cómo considera que ha cambiado o se ha transformado el diseño industrial durante los primeros veinte años del siglo XXI?

Viajé para Milán hace 22 años, a los finales de los 90, justo en los últimos años de lo que fue el boom Italiano del binomio INDUSTRIA / DESIGN que nace en los años después de la guerra.

La Bauhaus en Alemania pavimentó el camino con su dogma “form follows function” e Italia un poco más adelante le agregó la Poesía.

En el 97 aún se sentía ese auge industrial/productivo y en el mercado había  espacio. Las ferias del Mueble poseían misticismo y los “Designers Stars” presentaban sus piezas y nuevos lenguajes formales, los cuales eran reflejo de los tiempos que transcurrían.

Los diseñadores de finales del siglo 20 tenían el aliado perfecto para que el “industrial” fuera cada vez menos “industrial/análogo” y más “mágico/digital”. Los budgets para las compañías no eran gran problema, y del global warming poco se escuchaba.

Las cosas han cambiado, un mercado saturado ha hecho que las compañías se vean en la necesidad de restringir recursos en el desarrollo y rangos de productos, disminuyendo el número de “nuevos” productos y trabajando más en la reinterpretación de lo existente. Enfocándose más en el lifestyle que puede ofrecer un brand y focalizándose menos en las piezas de diseño como tal.

Esta situación global ha hecho también que en paralelo se haya generado un espacio importante para el Design Art, movimiento que libera al diseñador del proceso serial-industrial. Artesanía y tecnologías DIY (do it yourself) permiten a la creatividad ‘bypasear’ la industria, y producir piezas únicas o de pequeños tirajes, entrando en juego con el mercado del arte, en términos de apreciación, comunicación y precio.

The Spirit. Bar en Milán.
El Diseño es el Diseño

¿Diseño industrial o Diseño de productos? ¿Cuál es el término?

Diseño. Design

A su juicio, ¿cuáles son los principales desafíos del diseño industrial en la actualidad?

La industria tiene el desafío de reinventarse para subsistir. Diseñadores y creativos en general serán figuras importantes en guiarla.

En su currículum notamos versatilidad porque ha diseñado gran variedad de productos e interiorismo, ¿cuál es el área o sector por el que siente mayor afinidad?

El punto medio entre las dos disciplinas. 

Me disfruto el aspecto que juegan los elementos de diseño en el interiorismo. Y como, a través de la composición de los mismos, se logran obtener infinidades de ambientes y atmósferas. 

¿Cuál es su metodología para diseñar? ¿Ha desarrollado alguna metodología propia?

Me gusta investigar en profundidad, sobre todo en temas transversales al proyecto. Cuando algún punto me resuena, tomo nota. Luego uno esos puntos y creo una narrativa.

Dibujo bastante y para entrar en realidad, tomo el computer e inicio la verificación de dimensionales formales.  Solo cuando tengo unas cuantas ideas válidas y bien catalizadas, procedo a verificar si hay algo similar en el mercado y solo en caso de que así sea entonces, tomo nota y cambio curso. 

Por otra parte, considero que el diálogo con el cliente es fundamental: buscar la afinidad con el mismo contribuye sustancialmente en garantizar un buen resultado.

Ha trabajado para notables empresas italianas, ¿cómo ha sido su experiencia? ¿Cuál fue la mejor experiencia? ¿Tiene alguna anécdota interesante o curiosa?

Mi experiencia en el Studio Dordoni probablemente es la más colmada de anécdotas vinculadas al diseño y la industria italiana. Visitar compañías de la excelencia del diseño italiano de la mano de Dordoni, ver como presentaban los proyectos a los propietarios y luego el seguimiento de los mismos en fase de prototipación en los diversos talleres artesanales, fue un deleite.

Te das cuenta que el altísimo nivel de calidad viene impreso de la pasión y empeño que le meten. Por no hablar del talento y técnicas que han madurado por siglos, pasando de generación en generación.

La experiencia es lo que cuenta

Otra área en la que ha incursionado Juan Carlos Viso es la dirección creativa y diseño de ropa innovadora y funcional para Mavari, empresa establecida en Santa Cruz, California, con la que trabaja desde 2014.

¿En qué consiste la capa MAVARI?

El Mavari es una prenda de vestir multifuncional. Su tela trilaminada que desarrollamos para el mismo, “The Mavari Skin”, de un lado absorbe y del otro repele agua, una membrana intermedia se encarga de gestionar la humedad. El Mavari es reversible y te protege del frío, de la lluvia, sirve de toalla, hoodie, lo usas como kilt, como capa. Te sirve para cambiarte luego de practicar deportes acuáticos, o sea para que pases de húmedo a seco, lo puedes llevar colgado en la espalda y en caso de necesidad lo puedes abotonar como mochila de emergencia. 

Queríamos romper paradigmas del vestir, que dicta que una prenda se debe usar de una manera y bajo ciertos códigos de “etiqueta”. Usándose casi exclusivamente para protegerte de los elementos y hacerte ver bien, porque respeta códigos y está en línea con las tendencias de moda.

Nuestro dogma es: La Función dicta el Estilo.

Su visión y recomendaciones para el diseño interior…

No es el espacio ni las cosas, es la experiencia la que cuenta.

Su visión y recomendaciones para el diseño de productos.

El mismo que la anterior.

Su mensaje para los diseñadores industriales venezolanos en formación, una carrera en peligro en extinción en nuestro país.

Es claro que en un país donde la industria simplemente cesó de operar, todas las disciplinas que orbitan alrededor de la misma queden en el “limbo”. La buena noticia es que el diseño, estando tan intrínsecamente vinculado a la creatividad, permite que aquel entrenado en canalizar energías para resolver problemas y generar valor, pueda virar el timón y aplicar la misma fórmula en áreas antes inimaginables. La necesidad es buen catalizador.

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