Moda

La increíble historia del diseñador gráfico que ganó un reality de moda

Luis Palacios se graduó en el Iutirla de Puerto Ordaz y se mudó para Argentina, donde se convirtió en ganador de un famoso show televisivo sobre diseño de modas.

Serie Ganadores 2020. Parte 3

Dicen que el mundo es de los audaces. No tenemos idea cómo comprobarlo, pero lo que sí podemos afirmar es que el diseñador gráfico Luis Palacios, devino en diseñador de moda por pura audacia. Y la jugada le ha salido de maravilla.

Nos enteramos quién es él cuando nos recomendaron ver la final del reality argentino Corte y Confección 2020 por El Trece, porque estaba entre los finalistas.

Luego de ver el desfile de su colección “Noche”, oir los comentarios positivos de los jurados y esperar por las votaciones del público para definir al ganador de la tercera temporada de Corte y Confección, se anunció el triunfo del joven venezolano.

Diseñador de moda por osadía

Luis Palacios se graduó de diseñador gráfico en el Iutirla de Puerto Ordaz. Cuenta que al finalizar la carrera ejerció brevemente como freelancer en su ciudad, hasta que decidió emigrar: “me vine para Buenos Aires por las mismas razones que muchos venezolanos salimos del país”, nos comenta en un Google Meet.

Sus dos primeros años en Argentina fueron difíciles, como ocurre con cualquier inmigrante que llega solo a un nuevo país. Al llegar, comenzó a ver la segunda temporada del popular reality conducido por Andrea Politti, y le gustó tanto, que comenzó a acariciar la idea de participar, aunque no supiera enhebrar una aguja, pues en Venezuela, su acercamiento al mundo de las pasarelas fue como colaborador en desfiles para una fundación que ayuda a chicos especiales.

Considerando que no tenía formación en moda, Luis se trazó una meta y algunas estrategias para lograrla: el primer paso fue inscribirse en la convocatoria para la tercera edición de Corte y Confección, para diseñadores novatos. Si le hubiera preguntado a algún conocido, seguramente le hubiera aconsejado que mejor no lo hiciera, porque no tenía educación ni experiencia en el área, pero como estaba solo, simplemente tomó la decisión y se lanzó con todo.

Entrada al reality show

Para postularse envió un video en noviembre. “Me llamaron un 23 de diciembre para decir que tenía que presentarme a un casting. Mientras esperaba la respuesta de los productores, fui viendo videotutoriales en YouTube sobre corte y costura, llamé amistades que hacían moda y comencé a practicar. Afortunadamente, tengo mucha habilidad para trabajar con las manos y agarro rápido la onda”.

En el casting le solicitaron improvisar en 15 minutos una pieza con un retazo de tela: “Recuerdo que agarré tela de color lila y se me ocurrió armar un top inspirado en la orquídea. Me dejé llevar sobre el maniquí, y funcionó, porque al jurado le regustó y así pasé a la siguiente etapa”, comentó Palacios.

El reality arrancó a principios de 2020, y durante el primer mes, los participantes lo hacían todo en el canal. Luis tenía entre sus planes inscribirse en paralelo en una academia para avanzar más rápido en patronaje y costura, pero llegó la pandemia y cerraron todo. El panorama le cambió drásticamente y debió aplicar el muy venezolano “como vaya viniendo, vamos viendo”.

El público lo adoptó

Luis Palacios reconoce que le daba pena que se enteraran que no tenía una máquina de coser, pues pensaba que lo iban a cuestionar duramente por ello. Entonces, con el primer pago que le emitió el canal, se compró una máquina de segunda mano para culminar la piezas complejas que se llevaba al hostel.

“A medida que avanzaba el reality, comencé a blanquear todo, porque cuando el jurado me decía que iba mejorando, me sentía orgulloso e iba contando mi experiencia para que la gente en sus casas se diera cuenta que no hacía falta haber salido de la universidad, ni tener la mejor máquina para salir adelante. Algo que blanqueé a la mitad el reality, porque me perjudicaba, era que vivía en una habitación compartida con ocho personas y por las reglas de convivencia no podía hacer ruido después de cierto horario. Eso me restringía en el uso de la máquina de coser”.

La confesión emergió luego de un vestido de alta costura que fue criticado negativamente por las terminaciones, pues el joven diseñador culminó la prenda con la luz del celular.

Más adelante contó al aire que se le dificultaba llegar al programa. El canal lo ayudó enviando un taxi para trasladarlo, pero luego lo alojaron en un hotel cercano a sus instalaciones, pues cada sinceramiento de Luis lo catapultaba positivamente entre la audiencia.

Diseños con identidad propia

En los ocho meses que duró el reality show, Luis Palacios diseñó y cosió unas 150 prendas.

“Al principio el jurado me puso mucha ficha, y luego, me perdió la fe. A la mitad del trayecto me recuperé, entonces volvieron a notar mi potencial y esto me dio seguridad. Igual veía complicado ganar, porque el argentino apuesta fuertemente por el talento nacional”, indica.

Un punto a favor de Luis Palacios fue que desde el principio dejó clara su identidad creativa: “Durante toda la competencia, el jurado sabía cuáles eran mis diseños, pues me hacían saber que tenían mi sello”, rememora y prosigue: “como soy diseñador gráfico, solía hacer superposición de géneros e intervenciones con tintes y pintura, empleando técnicas que aprendí en los primeros semestres de la carrera de diseño gráfico”.

De hecho, al revisar su cuenta en Instagram @esluispalacios, esa característica es visible en las telas de sus desenfadadas prendas.

Después del reality show

La final de Corte y Confección fue a mediados de agosto 2020. Esa fecha demarca un antes y un después en la vida del osado venezolano en Buenos Aires.

El primer punto positivo es que ganó una beca en la Escuela Argentina de Moda, donde ya inició la carrera de diseño de indumentaria en modalidad intensiva.

También, el haber ganado un programa muy visto en Argentina le atrajo clientela: “Estoy trabajando. Lo que más me ha salido es ropa casual, pero también han surgido clientas que han pedido vestidos, pero esto es menos, porque con la pandemia, lo que más están pidiendo es ropa urbana”, afirma.

Con el trabajo ha llegado el dinero que ya le permitió mudarse solo a un apartamento, con el que se han avivado los planes de traer a su mamá para Argentina.

Vestir a Miss Argentina

Otra de las satisfacciones que ha obtenido recientemente Luis Palacios es trabajar con Osmel Sousa para la Miss Argentina que concursará en el próximo Miss Universo.

El llamado “Zar de la belleza” siguió el reality show Corte y Confección desde Venezuela y mandó a Luis un mensaje de apoyo a través de uno de los miembros del jurado. “Fue genial enterarme que Osmel Sousa creía en mi. El pidió mi número de teléfono y también se puso a la orden para ayudar a mi familia en Venezuela”, dice Luis, emocionado.

Entre sus obligaciones actuales se incluye el vestuario de Miss Agentina para las fotos oficiales del concurso que se realizará en La Vegas. Palacios también se encargará de confeccionar su traje típico.

Este es apenas uno de los estimulantes proyectos en los que está involucrado actualmente con su marca, ya que cuenta con otros planes inmediatos como lanzar su programa de moda por Instagram y ser coach en la nueva edición de Corte y Confección, que en 2021 pondrá a competir a artistas argentinos que les gusta la moda.

Nada mal para un diseñador gráfico, convertido en poco tiempo en diseñador de moda gracias a la audacia. Con su ejemplo, Luis Palacios nos ha enseñado que “más valen las ganas que la preparación”.

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