Gráfico

El diseñador de billetes interpreta la cultura e identidad de un país

Carlos Almenar lideró el equipo de diseño del Bolívar fuerte en el Banco Central de Venezuela. Hoy se especializa en diseño de billetes de polímero en Australia.

En 2008 circuló discretamente en los predios del diseño la noticia que la familia de billetes del Bolívar Fuerte recibió el primer premio como “Mejor Diseño y Mejor Serie de Billetes” otorgado por la International Association of Currency Affairs (IACA), en el marco de la Conferencia de Monedas y Billetes que tuvo lugar en Praga, República Checa.

En octubre, momento en que se recibió el galardón, el líder del equipo de diseño de los 6 billetes había renunciado al Banco Central de Venezuela (BCV) e instalado en París para estudiar francés y luego, estudiar arte. 

Su nombre es Carlos Almenar, quien actualmente vive en Australia, trabajando en diseño de billetes en polímero para CCL Secure. 

Desde 2010 es miembro de la International Banknote Designers Association (IBDA) y KBA-NotaSys, para las que ha escrito numerosos artículos sobre el diseño de los billetes y también encabezó el proyecto “Introducción a la educación pública y la comunicación sobre los billetes” en el 2014, además de acumular varios galardones en su haber.

Inicios en el BCV

Carlos Almenar estudió diseño gráfico en el Instituto Universitario Monseñor de Talavera en Caracas. Al graduarse, en 1997, fue postulado para participar en un concurso público en el Banco Central de Venezuela para trabajar en Casa de la Moneda de Venezuela.

Obtuvo el puesto y ese mismo año el BCV le otorgó una beca para especializarse en “diseño fiduciario” en la empresa De la Rue Giori -actualmente KBA Natasys-, en Lausanne Suiza, la cual lo adiestró no sólo en diseño y originación de billetes de banco, sino de documentos de seguridad y gubernamentales. 

Al finalizar el curso, obtuvo una corta pasantía en la Imprenta Nacional de Billetes de Bélgica en el año 1998. 

A más de veinte años de aquella experiencia, Carlos Almenar explica que aún “Este tipo de actividad no se estudia en ninguna universidad, porque es muy específica y única. Desde mi óptica todos los aspectos fueron importantes, pero esto no lo hubiera logrado sin haber tenido una formación académica de arte y diseño, que fue la base y el punto de partida para interpretar y conjugar las teorías del diseño y experiencias del arte en el maravilloso mundo del diseño de billetes de banco”.

Con esos conocimientos adquiridos retornó en aquellos momentos a Venezuela, donde le correspondió diseñar monedas, pasaportes, visas, títulos universitarios, timbres fiscales, sellos postales y diversos documentos de seguridad.

El diseño del Bolívar Fuerte

En el Catálogo cono monetario Venezuela 2008 publicado por el BCV, se señala que la ideación y diseño de las monedas y billetes estuvieron a cargo de un equipo multidisciplinario que incluyó “historiadores, el departamento de cultura del BCV, diseño y originales y preliminares y el equipo técnico de Casa de la Moneda. Hubo pautas determinadas por el Gobierno, pero también hubo libertad para seleccionar temas, por ejemplo, parte de la iconografía en el anverso y la biodiversidad de animales en peligro de extinción en el reverso”.

Con 10 años de trayectoria a cuestas, a Carlos Almenar le “tocó diseñar junto a un equipo técnico y de diseño entre el Banco Central de Venezuela y Casa de la Moneda, ya que era parte de mis funciones como diseñador de Casa de la Moneda”.

Almenar recuerda que aquel fue un gran desafío, que recuerda como “un trabajo que ameritó mucha sinergia y concentración en equipo. Para el 2008, Casa de la Moneda no tenía la tecnología en equipos para originar los billetes del cono monetario. Por lo que el BCV acudió a una licitación internacional de impresores de billetes de banco. Entonces hubo que trabajar con la empresa ganadora”

El diseñador recuerda que las ilustraciones de los animales y personalidades del anverso y reverso de los billetes estuvieron a cargo de artistas ingleses de la empresa De La Rue, a la que se le adjudicó la interpretación del diseño y originación.

Igualmente rememora que fue un arduo trabajo contrareloj. “Sé que logramos sacar este proyecto en un tiempo récord”.

Al poco tiempo Carlos Almenar se retiró del BCV y partió con la idea de estudiar lenguas y arte, pero sólo le dió chance de aprender el francés, pues pronto recibió una oferta de trabajo de la empresa Obethur Fiduciaire en la ciudad de Rennes en 2008.

¿Cómo define su especialidad en el diseño?

El diseñador de billetes de banco es una persona capaz de interpretar la cultura e identidad de un país para luego transformar estos conceptos semánticos a las técnicas específicas de un billete de banco.

Es considerado un arquitecto conceptual que trabaja en conjunto con personas especialistas en la industria de fabricación de billetes.

Como especialista aconseja y acompaña a los Bancos Centrales sobre la arquitectura y construcción de un billete de banco, la estética, colores, tamaños, elementos de seguridad, sustratos, y garantiza que los diseños vayan más allá de un concepto estético. 

En mi opinión, el diseñador de billetes de hoy debe adecuar y transformar las técnicas y conceptos de diseños a una nueva dimensión que parte de nuestro presente al futuro.

¿Cómo llegó hasta Australia?

Pienso que he llegado a Australia mediante tres etapas: La primera fue la plataforma, pues apenas había terminado mis estudios como diseñador y al haber ganado mi puesto de trabajo en el BCV fui formado específicamente para el diseño de billetes, monedas y documentos valorados, esto se convirtió en una gran pasión que se fue desarrollando durante mi experiencia y trabajo en Casa de la Moneda de Venezuela.

Luego llegó la etapa dos: Ser parte de la cultura mundial, es decir, trabajé en la segunda empresa más importante en impresión de billetes a nivel mundial, creo que nadie se puede imaginar el dinamismo y ritmo de trabajo. Trabajé en ella durante 6 años, ya que el foco de trabajo dejó de ser  Venezuela, y se convirtió en un trabajo de diseño mundial.

Esta etapa fue realmente maravillosa, comencé a palpar las culturas e identidades de diversos países. En este periodo muchas puertas se abrieron, conferencias talleres de diseño, proyectos, viajes, reuniones, liderazgo, trabajo de equipos en distintos procesos.

En el 2012, gané de manera individual mi segundo premio. Se trató del “Mejor prototipo de billete de banco como iniciativa al billete del futuro”, en la 2da conferencia de diseñadores de billetes de banco en Estocolmo, Suecia. 

Por ser parte de una comunidad de trabajo muy selectiva, creo que este segundo premio abrió las perspectivas para la tercera y actual etapa: Australia, pues la empresa Innovia Security contrató a un cazador de talentos para convencerme de mudarme a Australia en el 2014, hoy esta empresa tiene como nombre CCL Secure y es líder mundial en el desarrollo de substrato para billetes de banco en polímero.

En Australia se creó el primer billete de banco en plástico, comúnmente llamado billete en polímero.

Desde el 2014 hasta hoy, soy líder de proyectos en diseño de billetes en polímero donde comparto mi tiempo en casa en Melbourne, mi oficina con el equipo de trabajo, y los Bancos Centrales.

¿Cuántos billetes ha diseñado? ¿El más complejo? ¿El que le haya dado más satisfacciones?

Para mí, todos los diseños en los que he participado y creado son de gran satisfacción. Creo que es un privilegio poder palpar y representar las diversas culturas e identidades mundiales y a su vez transformar las visuales en elementos de seguridad. 

Desde una óptica muy objetiva el trabajo más complejo es el del billete en polímero, ya que la construcción del substrato se diseña en tres dimensiones a través de ventanas, transparencias, opacidades y semi-transparencias con el gran desafío de integrar estos diseños en el complejo proceso del concepto de billete de banco.

He trabajado no solo con los Bancos Centrales, sino también con otros actores de la industria de billetes y especies de seguridad como hologramas, tintas de seguridad, substratos, micro óptica, etc. He diseñado, rediseñado y actualizado billetes para más de 70 denominaciones en el mundo. incluidos Venezuela, Costa Rica, Guatemala, República Dominicana, Nicaragua, Honduras, Paraguay, Perú, Uruguay, Mauricio, India, Líbano, Malasia, Singapur, Brunei Darussalam, Mozambique, Sudáfrica, Namibia, Lesotho, Burundi, Rumania,  y otros más…

En 2016, dirigí un taller de diseño de billetes de polímero en Singapur con algunos de los artistas del país y los diseñadores de documentos de seguridad de Brunei Darussalam para el desarrollo de los premiados billetes conmemorativos de $ 50 de Brunei Darussalam y Singapur.

Háblenos del billete de polímero de Costa Rica, elegido por el NY Times como uno de los billetes más hermosos del mundo.

El proyecto de Costa Rica fue trabajado como cualquier otro proyecto de billetes… fui sorprendido por la noticia, y, sentí un gran orgullo por el pueblo costarricense, ‘los pura vida”, así como al equipo Banco Central de Costa Rica que orientó el proyecto de la nueva familia de billetes costarricenses.

Recomendaciones a los diseñadores venezolanos jóvenes, tanto si quieren o no diseñar billetes.

Creo que el diseñador gráfico, está sujeto a la responsabilidad de crear conceptos y lenguajes visuales que comunican un fin objetivo, pero no subjetivo. Esa es mi recomendación; siempre ser un profesional de la comunicación objetiva, ya que el diseño gráfico tiene que estar siempre en un contexto crítico y objetivo. 

Saber también que el diseñador gráfico o visual, satisface una necesidad individual o colectiva, con creatividad y originalidad.

¿Ha pensado dar alguna charla o taller sobre lo que hace en Venezuela?

Si, por supuesto me encantaría estar en mi país para dar una charla o workshop.  Si tendría la oportunidad estaría muy orgulloso de hablar e interactuar un poco sobre la práctica del diseño en el ambiente muy específico sobre el diseño de billetes.

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