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Cruz-Diez fue de los primeros en pensar en el diseño como sistema visual

El 12 de marzo abrió la exposición “El peso de la forma” en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en colaboración con el Archivo Fotografía Urbana y la Cruz-Diez Art Foundation.

En el 2018, el Archivo Fotografía Urbana le propuso al curador Ariel Jiménez investigar los aportes del maestro Carlos Cruz-Diez en el área del diseño gráfico y su impacto en el desarrollo de la industria editorial en Venezuela. El resultado es la exposición El peso de la forma. El diseño gráfico de Carlos Cruz-Diez, realizada con el apoyo de la Cruz-Diez Art Foundation, que se exhibirá hasta el 11 de junio en la Biblioteca y Centro de Documentación del Museo Reina Sofía, en Madrid.

Los voceros del Archivo Fotografía Urbana señalan que el Museo se interesó por esta propuesta a partir de la revisión de publicaciones diseñadas por el maestro Cruz-Diez como Cuadernos de Prosa y las revistas de poesía editadas por el Ministerio de Educación en Caracas en los años 50, como La Voz Profunda de José Ramón Medina y Aviso Luminoso de Aquiles Nazoa.

Fotografía: Oswaldo Calvente (@ocalvented).

El Museo Reina Sofía también estudió otras publicaciones diseñadas por Cruz-Diez como los Transverbales de Alfredo Silva Estrada (1969) y los libros que realizó con la editorial Macanao en colaboración con el fotógrafo e historiador del arte, Alfredo Boulton.

Del interés se pasó a crear una exposición que da a conocer una de las facetas menos conocidas del maestro venezolano del color, cuyo aporte en Venezuela fue similar al de los artistas concretos de Brasil y Argentina Hércules Barsotti y Tomás Maldonado, quienes profesionalizaron la industria gráfica en sus respectivos países.

El comisario de la muestra es Ariel Jiménez, a quien formulamos algunas preguntas referentes a la investigación que efectuó para articular la exhibición.

Fotografía: Oswaldo Calvente (@ocalvented).
Introducción de la estética en la industria gráfica

El aporte de los artistas plásticos a la configuración del diseño gráfico venezolano aún no ha sido tan visibilizado ¿Cuáles considera que son los aspectos más relevantes del trabajo de Cruz-Diez como diseñador gráfico?

Bueno, es una respuesta que deberíamos pensar en distintos niveles. Uno tendría que ver con lo que fue su rol histórico; es decir, el de ser uno de los artistas plásticos más sobresalientes, que contribuyó con su trabajo a dotar la industria gráfica venezolana de una dimensión estética que le faltaba.

Hasta finales de la década del cuarenta, la industria gráfica del país estaba -salvo excepciones-, constituida por técnicos tipógrafos, fotograbadores, etc., quienes decidían el aspecto general de una publicación desde un punto de vista estrictamente técnico, sin una gran formación estética, visual. Cruz-Diez es uno de esos artistas plásticos que le aportaron un saber estético a esa industria, y lo hizo de manera consistente durante toda su vida.

Fue, también, uno de los pocos que, de manera más consistente contribuyó con el proceso de profesionalización de una actividad para entonces (década del cuarenta) inexistente: el diseño gráfico. Desde un punto de vista más íntimo, Cruz-Diez fue de los primeros en pensar el diseño desde la noción de sistema, y de sistema gráfico específicamente, pensando cada publicación, sobre todo a partir de 1954-57, como un dispositivo visual generador de sentido y no sólo como una manera armónica de organizar la información en el espacio disponible.

Háblenos sobre las piezas de diseño que halló en el archivo del Cruz-Diez Art Foundation ¿Hay una colección cuantiosa? ¿Qué tanto archivó el maestro y cuáles fueron sus criterios de selección de piezas para la exhibición?

Sí, los archivos de Cruz-Diez conservan un número considerable de documentos gráficos. Muchos, por supuesto, diseñados por él, pero también de los diseñados por otros, y eso es algo que él hizo su vida entera, de manera que sus archivos son una fuente considerable para el estudio del diseño gráfico en Venezuela y Francia durante más de cincuenta años.

De ese numerosísimo material me tocó seleccionar un conjunto de 120 documentos, más o menos, que son los que podían exponerse holgadamente en los espacios disponibles. El criterio de selección fue simple: escogí aquellos que pudieran dar cuenta, primero, de los diferentes momentos de su trabajo; es decir, aquellos que me permitieran materializar el desarrollo histórico de su obra, desde sus primeras experiencias infantiles hasta sus últimos trabajos como diseñador. Luego, aquellos que pudieran mostrar, de la manera más enfática posible, las relaciones de su trabajo gráfico con su producción plástica, en particular a nivel de los lenguajes empleados.

Por eso mismo me interesó, de manera muy particular, señalar el momento en el que la noción de sistema aparece en su trabajo plástico y en su diseño gráfico, lo que se hace de forma paralela hacia finales de los años cincuenta. Este aspecto fue fundamental en su caso, ya que la noción de sistema fue la que le permitió superar el esteticismo formalista que lo mantenía atado a una estética compositiva ajena tanto al arte concreto que practicaría desde 1959 en adelante, como al diseño propiamente dicho.

Alfredo Silva-Estrada, Trans-verbales, 1969.
La noción de sistema

¿De qué manera se manifiestan las características de la obra plástica de Cruz-Diez en su trabajo como diseñador gráfico?

Precisamente en la noción de sistema; es decir, tanto en la idea de que, para resolver un determinado problema plástico (en su caso liberar el color de la forma), como en la resolución de un problema comunicacional específico como hacer de un libro un dispositivo gráfico cargado de sentido, era necesario pensar en un sistema visual capaz de conseguir la forma adecuada para materializar gráficamente las apuestas teóricas de su autor.

Eso implicaba determinar una manera coherente de emplear la forma, el color y la tipografía con fines específicos y claramente delimitados. Que la forma y el color de una publicación no fueran determinados solamente a partir de consideraciones de belleza, sino en función de objetivos semánticos muy claros. Que si se repetía una frase, esa repetición tuviera que ver con el contenido de un texto, que si se empleaba tal o cual color, no fuera solamente porque le parecía bello, sino porque ese color materializaba un aspecto importante del contenido de una publicación. Se trataba, pues, de pensar en un determinado lenguaje gráfico y esto es fundamental hacerlo a partir de las herramientas específicas de las artes gráficas.

Parte interna de Trans-verbales, 1969.
El recorrido en el espacio expositivo

Afirma Ariel Jiménez que no se propuso reunir un número específico de piezas, sino el número necesario para dibujar el desarrollo del trabajo de Cruz-Diez en el tiempo, marcar los momentos de pasaje entre una estética y otra, señalar la aparición de una noción específica del diseño (la noción de sistema, por ejemplo) y marcar los momentos en los que su obra plástica y su trabajo como diseñador se retroalimentaron, y cómo lo hizo. Para eso determinó cinco núcleos curatoriales.

1- Una vocación, 1930-1946: Reuniendo el material realizado entre 1930, con sus primeros dibujos infantiles, hasta la creación de su primer taller de diseño en 1946 y la realización de sus primeros trabajos profesionales.

2- Diseñador y artista independiente, 1946-1960: Desde la creación de su primer taller de diseño hasta su residencia en París, donde su obra pictórica pasa a primer plano.

3- Liberar el color, 1954-1959: Un núcleo destinado exclusivamente a materializar los lazos profundos que unen su obra como artista plástico y el universo de la imprenta, ambos basados en la yuxtaposición y superposición de tramas coloreadas.

4- Artista diseñador, 1960-1973: Un núcleo destinado a exponer su trabajo como diseñador desde su instalación en París, hasta la apertura de un segundo taller en Caracas (1973), lo que supone una intensificación de su trabajo para clientes venezolanos y muy específicamente con Alfredo Boulton, para quien diseña numerosos libros.

5- Diseñar por amistad, 1973-2015: Un período en el que, liberado de la necesidad de diseñar por necesidad económica, diseña exclusivamente para sí mismo y para sus amigos, especialmente a partir de la instalación de un segundo taller en Caracas, en 1973.

Aviso Luminoso, 1960. Cortesía Archivo Fotografía Urbana.
Algunos datos para la historia del diseño

En la nota de prensa emitida por el Museo Reina Sofìa, hay algunos datos que Diseño en Venezuela no tenía en su radar, tal y como pueden leer en nuestra nota sobre la labor de nuestro maestro cinético del color, publicada en la sección ···#MaestrosDEV: Carlos Cruz-Diez: Una vida en el arte, pero también en el diseño gráfico

Aprovechamos esta oportunidad para consultarlos al curador Ariel Jiménez.

¿Quién fue Paco Fernández de Alaña? pues, se menciona su influencia temprana sobre el trabajo de Cruz-Diez.

Paco Fernández de Alaña era Jefe del taller de fotograbado en el diario La Esfera, donde Cruz-Diez inicia su vida profesional como diseñador en 1941-42. Era un emigrante republicano español, con quien hizo una buena amistad, y quien le enseñó las técnicas básicas del fotograbado, las mismas que estarían en la base de su trabajo como artista plástico tan pronto como se propone liberar el color de la forma, hacia 1954: las técnicas de tricotomía y cuatricromía, el efecto moiré y las formas de evitarlo o controlarlo para conseguir impresiones limpias y, en general, todas las técnicas empleadas para la reproducción de imágenes a color en la industria gráfica.

Cruz-Diez en el año 2001. Cortesía Archivo Fotografía Urbana.

¿La agencia de diseño que fundó Cruz-Diez en 1946: cómo se llamó, cuánto tiempo se mantuvo abierta?

Hasta donde recuerdo, nunca escuché a Cruz-Diez mencionar ese primer taller de diseño bajo un nombre específico. Siempre habló de su taller u oficina de diseño, no más. Allí atendió las necesidades de la Standard Oil en Venezuela en cuanto a revistas institucionales, afiches, propagandas etc., que llevaba la agencia de publicidad MacCan Erikson, y luego de numerosas empresas privadas venezolanas como bancos, industrias diversas e imprentas, y también los pedidos de sus amigos, escritores y poetas, quienes le pedían ilustrar sus publicaciones. Que yo sepa, se mantuvo activo hasta 1955, cuando viaja por primera vez a Europa. Luego, cuando regresa a Venezuela, claramente orientado hacia el arte abstracto, crea El taller de Artes visuales, ya en 1957, lo que supone la desaparición de su antigua oficina de diseño.

¿Cuáles son los diseños más relevantes realizados para Alfredo Boulton?

Diseñó muchos libros para él, entre los que destacan las monografías de artistas venezolanos como Armando Reverón, Francisco Narváez, Jesús Soto y la suya, pero también sus libros sobre estudios iconográficos sobre Bolívar y la muy bella publicación sobre El arte en la cerámica aborigen de Venezuela.

Volviendo a la exposición en Madrid, Ariel Jiménez indica que como Cruz-Diez tuvo una amplísima actividad en el campo del diseño gráfico, se hizo necesario hacer una selección bastante estricta para adaptarse a los espacios relativamente estrechos de la Biblioteca del Reina Sofía.

Recordamos que la exhibición El peso de la forma. El diseño gráfico de Carlos Cruz-Diez se mantendrá abierta hasta el viernes 11 de junio.

Más info

@fotourbanaorg

@cruzdiezartfoundation

@museoreinasofia

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