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Anabella Georgi: Los colores del diseño latinoamericano en Alemania

Ha expuesto en el Salón Satélite de Milán en tres oportunidades. También fue finalista del concurso Ro Plastic sobre diseño sostenible con la lámpara Lluvia.

En su biografía señala que nació en San Cristóbal. Al crecer, tanto ella como su hermano William estudiaron diseño en Caracas, pero en diferentes escuelas: William en el Centro de Diseño Digital y Anabella, en Prodiseño.

Anabella Georgi se graduó como Comunicadora Visual, pero su trabajo se ha definido por la tridimensionalidad, aunque la carga gráfica en los objetos que diseña es evidente.

Georgi también se ha definido por la práctica profesional independiente. A principios del siglo XXI era habitual encontrarla vendiendo sus accesorios en los mercaditos de diseño que proliferaron en Caracas.

Ofrecía carteras y zarcillos con un lenguaje gráfico en el que la constante eran tramas de círculos en positivo y en negativo. Se atrevió luego a llevar esa sintaxis al mobiliario, terreno donde se ha desenvuelto maravillosamente, hasta el punto de que ha sido seleccionada en dos oportunidades como expositora en el Salón Satélite de la Feria de Milán y luego fue invitada para celebrar sus 20 años y  también a una exhibición de diseño latinoamericano enmarcada en el Salón,  curada por los famosos Hermanos Campana, tal y como reseñamos hace tres años en Diseño en Venezuela:

Presencia venezolana en los veinte años del Salone Satellite (parte 2)

Georgi reside actualmente en Alemania, país de sus ancestros, desde donde respondió nuestra entrevista.

Silla Fuga.
El cambio: de Venezuela a Alemania

¿Cuántos años llevas viviendo en Alemania? ¿Te has integrado al sector del diseño alemán?

Llevo 6 años viviendo en Berlín. Como toda migración, la integración es difícil, más aún con un idioma complicado. A pesar de que tengo nacionalidad alemana por mi abuelo, cuando llegué no hablaba nada de alemán y ha sido todo un tema para integrarme. Particularmente no soy buena para los idiomas y a pesar de que me defiendo y resuelvo en alemán, todavía me cuesta hablarlo fluido. Estando aquí he tenido la oportunidad de conocer diseñadores de aquí y de otros lugares, Berlín es muy internacional. También una de mis sillas salió publicada en una revista tan importante como Form, que tiene más de 60 años y ha tenido entre su comité asesor nombres como el de Walter Gropius, Marcel Breuer, Sigfried Giedion, Johannes Itten, Richard Buckminster Fuller o Max Bill.

La trama gráfica que fue llevada a la tridimensionalidad.

Aunque tu formación es como comunicadora visual, has desarrollado una interesante cantidad de productos tridimensionales ¿Cómo has logrado hacer ese “pase” de un área a la otra del diseño?

Desde pequeña tengo una pasión por hacer cosas con las manos. Cuando era niña siempre tenía un proyecto por terminar. Cuando estudié en Prodiseño, la materia diseño tridimensional era una de mis preferidas, y por eso tomé como electiva diseño industrial que en esa época la daba Ignacio Urbina.

Luego de graduarme comencé a trabajar como diseñadora gráfica. A pesar de que me encanta, estaba cansada de la cantidad de horas de trabajo frente a la computadora. En esa búsqueda comencé a diseñar accesorios y lancé mi línea de carteras donde pude mezclar lo gráfico con el tridimensional creando un lenguaje propio que me abrió todo un mundo de posibilidades para diseñar objetos y seguir ese camino.

Justo este año abrí una tienda online para vender Art Print. Este proyecto nace por la cantidad de dibujos que tengo del proceso de diseño, en el cual nunca ha dejado de tener influencia de la parte gráfica.

¿Qué aspectos del diseño europeo o alemán, han influenciado tu trabajo de los años recientes?

La Bauhaus, por supuesto, desde antes de comenzar a estudiar hasta ahora, ha sido una fuente de inspiración, y estando aquí en Berlín es imposible no ponerla de referencia. También me llama mucho la atención la forma en que utilizan el color, las combinaciones y la importancia de los tonos claros, siempre me sorprenden porque son colores que no estoy acostumbrada a usar. Es una maravilla ver el compromiso que tienen con la calidad de los diseños, son diseños con líneas simples pero con detalles bien pensados.

Banquito Trama.
La catapulta

Has participado varias veces en el Salón Satélite de la Feria del Mueble de Milán ¿Qué aprendizajes y cuáles contactos te han dejado?

El Salón Satélite fue el comienzo de todo, el motor, una puerta que se abrió a todo un mundo internacional del diseño del mueble, justo en el sitio y en la fecha donde pasa todo. Estando en la Feria haces muchos contactos, comenzando por conocer a Marva Griffin, que es una mujer con un trabajo admirable y super importante para los jóvenes diseñadores. Durante los días de exposición conoces a los otros diseñadores jóvenes que están allí, esa experiencia te une y te da una especie de hermandad. Muchos de los que conocí en el Salón ahora son diseñadores reconocidos, así no tengas contacto seguido, uno se alegra de verlos en revistas y saber de sus éxitos.

Cuando coincidimos en otros exhibiciones siempre da alegría reencontrarnos. Por último y más importante es hacer contacto con los fabricantes, con gente importante del medio, con prensa internacional. Personas que marcan tendencias pasan por el stand, te felicitan y te dejan la tarjeta, ese contacto te queda para toda la vida, y pueden abrir muchas posibilidades que quizás ni te imaginas.

De mi trabajo, la silla Selva forma parte de una exhibición fija en Milano, y también he participado en exhibiciones donde los curadores para Latinoamérica son los Hermanos Campana.

La silla Selva fue exhibida en el Salón Satélite.

¿Qué productos has desarrollado últimamente? Haz una breve revisión pre-pandemia y durante la pandemia.

Estos dos últimos años he estado en varios proyectos. Los más importantes son unas líneas que estoy creando en colaboración con Kiara Matos, una ceramista venezolana radicada en New Haven, USA, que nos tienen emocionadas por las posibilidades que se nos han abierto con estas piezas, que en su debido momento mostraremos. Y otro de los proyecto es mi tienda online de Art Print, que me conecta de nuevo con mis comienzos gráficos. Por otro lado está una línea de muebles para una compañía de USA y mis productos edición limitada que son los que hago en mi taller aquí en Berlín, como las Lámparas Lluvia.

¿Cuáles fabricantes han producido tus diseños? ¿te llaman, tú propones? ¿Cómo te conectas con ellos?

Diseñé una línea de muebles de exterior para una compañía en USA que está en proceso de producción, pero todo se atrasó el año pasado por la situación mundial. Las piezas de edición limitada las hago en mi taller ya que gran parte del proceso es hecho a mano y hay otros proyectos en negociación.

Para hacer el contacto con los fabricantes, pasan las dos cosas, en algunos casos me han contactado y en otros uno contacta. Cuando he contactado, lo hago a través de un email. Normalmente les escribo comentando que tengo una propuesta que les puede interesar y a partir de allí si les llama la atención se comienza el proceso. Otra forma de enseñar el trabajo es a través de exposiciones, como el Salone Satellite, allí tienes todos los contactos más importantes concentrados.

La silla Lupita toma los elementos materiales de la mexicana “Acapulco”.
Lenguaje con raíces latinoamericanas

¿Qué características consideras que tienen tus diseños?

Mis diseños tienen su propia identidad, he logrado crear mi propio lenguaje que va de lo gráfico a lo tridimensional y muestra la alegría, el dinamismo, el contraste, la diversidad, la luz y los ritmos de la cultura latinoamericana. Me gusta explorar entre lo artesanal y lo industrial, mejorar el proceso de producción y pensar en sistemas de diseño. Busco inspiración en la cultura venezolana, tanto en la de los indígenas como en el arte cinético o el modernismo de los años 50, tengo la necesidad de que cada diseño esté vinculado con una emoción, un mensaje o el recuerdo de alguna vivencia.

¿Cuál es tu metodología de trabajo?

En mi proceso de diseño hay mucho de intuición. Mientras pienso ideas siempre las dibujo, eso me ayuda a imaginarlas al detalle y comprobar si tiene posibilidades, primero a mano y luego en Illustrator. Al mismo tiempo hago una investigación durante todo el proceso, de posibles materiales, de cómo producir y para asegurarme que no haya nada igual, que mi diseño aporte algo nuevo. Luego hago pruebas en papel o con los posibles materiales, confirmando proporciones y funcionalidad. Todo esto se hace hasta hacer el prototipo, que termino en el taller o con la ayuda de algún artesano.

Si el proyecto es en colaboración, por ejemplo, con las piezas de cerámica, luego de que entre Kiara Matos y yo tomamos las decisiones de diseño, Kiara termina de darle las proporciones y los detalles, y las produce en su taller, ya que tiene 20 años de experiencia como ceramista.

La lámpara Lluvia está hecha con plástico reciclado.
La importancia de la sostenibilidad

Recordamos la lámpara que creaste con material de desecho, ¿Qué tan importante es para ti la sostenibilidad a la hora de diseñar?

Desde que comencé mi camino en el diseño de accesorios, estuve muy consciente del proceso de producción y cómo aprovechar bien el material para tener el máximo uso del material y la mínima cantidad de residuos. Por eso me dediqué a crear textiles como Píxel y Trama, que salían del corte donde tanto el negativo como el positivo se utilizaban, o Ritmo, que empleaba hasta el mínimo residuo para hacer gráfica en los textiles.

La silla Selva tiene un sistema de cortar el cuero en el que las dos piezas que se entretejen salen del mismo rectángulo para evitar tanto desperdicio. La silla Trama está hecha con tiras porque se aprovecha más el material, esto demuestra que me interesa muchísimo mejorar el proceso de producción de mis diseños. Por eso en el año 2019, tomando conciencia de la problemática de la sobreutilización del plástico, me interesó participar en el premio Ro Plastic que convoca Rosana Orlandi en su Galería, una de las más importantes del Milano. Para el concurso diseñé las lámparas Lluvia, creadas con plástico reciclable y reusable. Quedé como finalista y participé en la exhibición en la Galería durante la Semana del Mueble de Milano.

Más info

@anabellageorgi

www.anabellageorgi.com

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